Fauna. Transcripción de una prosa urbana sin autoría

[Ubicación: Av. Félix U. Gómez; Monterrey N.L.]

La revolución está muerta.

FAUNA

Allá fuera hay toda una fauna, amor.

Sentimientos animales, salvajes e inocentes; bestiales acotaciones con colmillos de coyote, alas cubiertas de un plumaje incandescente son aquellas que rodean y dan luz al cielo.

Mi corazón tiene garras de oso y piel de liebre.

Alguna tarde cayó frente a mi una pluma con la punta impregnada por el tintero del destino, la tomé en mis manos, la posé en mi cara, llené mis pulmones maltrechos y soplé para que ella sobre nubes animales dibujara el bestiario de amorfas pasiones que el instinto envuelve.

Somos perros, gatos, mandriles, rinocerontes y elefantes. Al ir por la calle tratando de imitar con dignidad y ser humano, me veo trastornado por el brío que a mi cuerpo hiere.

Debajo de esta piel, vuelan aves y se desatan estampidas, debajo de esta piel, tan sólo sobrevive el más fuerte. Llegas con tu infantil seguridad para entrar a las fauces del lobo, yo sólo pido tragarte sin masticar primero. No hemos llegado más allá de comunicarnos con gruñidos y roces, somos puros con caricias torpes que desgarran el cuero, ya no siento nada, tu tacto se impregnó a mi piel y mutamos en un ser eterno.

Amor, odio, tristeza, lujuria, optimismo, pesimismo y otros entes aún para mí desconocidos, irracionales animales que te cazan en las sombras, sólo ves sus ojos brillantes que te rodean y te emboscan, carcajadas de frenéticas hienas burlonas resuenan en mi mente. A la mayoría de las cosas les hago una pregunta al conocerlas: Dime qué es más difícil vivir, perderte o poseerte.

Aquí dentro yace toda una fauna, amor.

***

Ghostwriter, gracias por dejarnos tu escrito al filo del reojo para todos nosotros; mi homenaje es replicarte aquí, porque me hallé en tus letras más allá del tiempo que duren pegadas las hojas en las paredes.

Por favor, si te interesa búscame para otorgar te los debidos créditos y conocer al ser detrás de toda esta fauna que te inspiró…

Caifanes – 任何 [Rènhé] (从墨西哥到中国)

Homenaje a una gran banda de rock mexicano. / 向伟大的墨西哥摇滚乐队致敬。

Admiro la cultura china y estoy orgulloso de mi cultura mexicana. / 我钦佩中国文化,我为我的墨西哥文化感到自豪。

Nosotros compartimos esta joya con ustedes. / 我们与您分享这颗宝石。

Caifanes (墨西哥) – Nada (任何)

Siento frío,

ya no escucho el corazón.

En silencio:

así todo se quedó.

Me has matado,

eso tú lo sabes bien.

¡No lo digas! ¿Para qué?

Nada,

Eres nada en mí.

我觉得冷,

我不再听心。

沉默的:

所以一切都留下了。

你杀了我,

你很清楚。

别说出来! 为了什么?

任何,

你对我来说什么都不是。

A la Diosa de los Lobos

Solve et Coagula. Modelo: mi bella, valerosa y sabia mujer (su Instagram profesional aquí)

Dedicado a mi chatita, con amor, admiración y gozo 🐺🍑😈

2 años, 2 meses y 6 días cumplimo hoy de habernos reconocido. apenas puedo recordar el sabor a papel quemado que tenía mi vida antes de ti y el peso de mi existencia que me mantenía casi en el subsuelo y sin atreverme siquiera a soñar con tu constelación, antes de conocer el sabor de tu piel entre tu cuello y tu hombro y elevar mi frecuencia al ritmo y la sazón de tus labios, esos tus labios únicos de una forma y color sobrenaturalmente hermosos; habiéndolos visto y escuchado antes jamás me atreví a imaginar lo bestialmente divina que eres ahorapara mí y que siemprelo has sido en realidad; criatura mejor que perfecta, ahora sin la distancia de nuestros desvíos por el camino de la vida por habernos encontrado y traspasando el miedo para volver a tocar la flama del amor e iluminarnos sin terminar sufriendo ni calcinados.

Reforzaste mis más nobles ideales románticos; te permitiste romper tus límites sumergiéndote entre mis bosques, sin temer perderte y lamiendo nuestras heridas. Y sí, hubo fuego pero no un incendio ni simples fuegos artificales: es una gran fogata que cada díaseguimos avivando y quienes nos ven de verdad nos apoyan en proteger.

Ya habiendo sufrido el infierno con los ojos vendados y amarrados, en el fondo del tizne aún encendido nos mostramos los colmillos y los ojos inyectados de sangre ya molida, y esa imagen mos atrajo más el uno al otro. Vimos en las pupilas de cada uno la mano que alguna vez fue alzada contra nuestros lomos, el pie que antes nos apretaba el cuello, y juntos a la Luna le aullamos para llorar y terminar de sacar ese dolor. Juntos nos desbordamos aquella noche para llenarnos hasta el borde otra vez en la mañana, pero ahora llenarnos de caricias, de sal y saliva refrescante, que sonrisas inerperadas, de una lluvia purificadora que nos haría sentir como dioses, como cada uno en su individualidad por fín se atrevía a reconocer, una vez que nos reconocimos el uno al otro. Lo que nos forzamos a encontrar en otros lados donde no se nos quería ver así.

Y por eso, siempre recuerdo nuestro 5, 6 y 7 de Noviembre: porque el amor es, no se crea ni se detruye. Porque la magia no se revela: se desvela y es con la pareja dispuesta a gozar y sufrir sin distinciones, a ser uno mismo y entregar como templo inpecable su ser a quien lo acepta como sagrado y se entregue como su fiel y leal protector y adorador.

Te amo, mi Alma Grande. Aquí un grano de arena el la playa de tantas palabras nacidas de los hechos puros. Aquí sí es así.

Los muchos soles de mi regia tierra

Homenaje al señorón Alfonso Reyes, a la Avanzada Regia, a los empresarios de acá, a Green Valley, a mis cerros y a toda persona que se ha cruzado conmigo en los barrios nuevos y antigüos.

Desde que el humano se sabe humano y empieza a ubicar las cosas del mundo, a recordarlas y darles un nombre (cada uno en su lengua), y desde millones de años, claro está, hay un Sol, y que se mueve el el cielo y gobierna la vida mientras define con su presencia el día y la noche. Hasta que Copérnico llegó, y no sin batallar con nuestras cabezas duras, nos dimos cuenta que nuestro planeta gira en torno a Él.

Hasta ahí sabíamos que Sol era 1, hasta que la astronomía descubre que cada estrella es también un sol con sus respectivas esferitas como la que es nuestro hogar girando en torno a ellos; que en todo caso, para esos seres también el Sol era su sol, y el nuestro quizá una estrella casi invisible en sus firmamentos…

Y yo, su modesto más nada humilde servilleta y que no es para limpiarlos, he descubierto hoy aquí algo asombroso y que discrepa categórica y radicalmente, casi heréticamente me atrevería a decir, sin ningún dejo de miedo y tan seguro de lo que voy a declarar ante la ciencia y la sociedad que dejó las antorchas y machetes para linchar en favor de sus smartphones y redes sociales, la siguiente hipótesis. Qué va! Más que hipótesis, o incluso teoría, es Ley y realidad: en torno a Monterrey, nuestro mundo, orbitan una apabullante, efervescente e hiperdiversa miríada de soles.

Soles de todo tamaño, color y forma, con órbitas casi inexcrutables como madejas vistas como conjunto, y firmes y veloces en su recorrido al acercarnos a estudiar cada una en su particularidad (porque estos soles son en extremo notorios cada uno a su manera en su orgulloso caminar) por el firmamento de avenidas y plazas del mundo al cual dan vida y sentido al circundarlo, cada cual según su profesión, sus estudios y sus aficiones.

Mientras todos comparten en su naturaleza el recorrer este mundo-metrópoli de alguna manera, sus materiales constituyentes y su procedencia cósmica varía, al igual que la velocidad, amplitud, distancia y permanencia de sus trayectorias:

Muchos de estos solecitos colorados se han forjado por generaciones con la misma materia orgánica y mineral de esta industriosa tierra, forjando sus cuerpos luminosos bajo la presión y el calor al[rr]asador generado probablemente por efecto de surgir de entre tanta montaña. Algunos, atraídos por la fuerza gravitacional tan notoria que ejerce entre su sistema planetario, se han venido de anca otros bello mundo raro, quizá buscando un mejor lugar para aumentar la potencia de la fisión del hidrógeno en helio en sus núcleos. Lo noto porque al llegar aquí se nota cómo se incrementa su tamaño, luminosidad y rapidez de giro sobre sus propios ejes.

Los puedes ver a todas horas; no son nada tímidos ni algo que sólo pasa de vez en cuando como las ferias artesanales o las lluvias de las Perseidas. Todo el rato los ves surcando hasta el más mínimo espacio, consumiendo casi todo el oxígeno que queda en las altas capas de la atmósfera (ya que en las capas bajas sólo queda CO2, smog y restos de cantera y químicos corrosivos que la tecno-metalo-biósfera produce como el ganado produce estiércol y metano en la Tierra, por ponerles un ejemplo). Pero bueno, a lo que iba, veá?

A todas horas las y los ves cada uno llamando en su genuina y perenne flama. Los hay muchos arremangados de las camisas y muy bien planchadora y boleados; otros con las telas de mezclilla intensionada y ostentosamente manchadas de su oficio cuál insignia en la casaca de un soldado. También los hay en Vans y en Converse, en New Balance, Pirma, Puma y ve tú a saber cuánto más; los hay en pantalón recto, entubado, en Dickie’s caqui o con el tramo tumbao. Las hay entalladas en leggins y en faldas que van desde los isquiones hasta los maléolos, o en mallas kawaii de todos los patrones, según la necesidad, gusto e identidad de cada sol; ya sea que vayan en Uber, en moto, en el metro o en camión; si van al trabajo, a perrearse la escuela o de shopping al mall (y se lée mol, acuérdese de que rima).

Según algunos reportes de estudiosos y oriundos de otros mundos que han compartido sus espacios aéreos con las caprichosas andadas de algunos de estos soles (que no se conforman con brillar aquí si no donde les de su chingada gana, dijo Chavela), podemos inferir de su ascendencia que tienen padre, y aunque afirman los mismos soles que están con madre, los observadores extraregiomontanos afirman que no tienen, y que incluso llegan a generar al planeta donde son avistados un fenómeno astronómico que, por lo mismo, han llamada desmadre.

Pero volviendo a las observaciones del espacio local correspondiente a Monterrey y sus satélites llamados en conjunto el Área Metropolitana (ya colonizada en su totalidad y amenazando con ir por más); vemos cómo característica el peculiar calor que, si bien hay otros mundos que comparten e incluso llegan a superar por poco las temperaturas registradas aquí, ninguno tan abrupto, cambiante y encandilante como el nuestro. Los meteorólogos de Multimedios han conjeturando que se debe a la manera tan intensa en que el conjunto de todos estos soles transitan sobre Monterrey, y que cuidan la fuente de su calor con celo; no obstante mantienen siempre una homeostasis consciente al regular su fogosa temperatura en verano con un chingo de cerveza, y en invierno ya están enchamarrados, enbufandados y gorrosos (o sea, con gorra) a partir de 18°C.Pe

Pero volvamos a lo encandilante de su luz, ya habiendo dejado en claro los pormenores de su calor… Ésta es constante y parece ir en Semper Ascendens, y a diferencia de la relación de energía de un foco incandescente contra uno LED, su brillo es independiente de la edad de cada sol y de la energía emanada o consumida por el mismo. Es decir: no importa dónde estén, ni su tamaño, color, tribu o preferencia tenga; ni si es Tigre o Rayado, si es de la Uni o del Tec o de cualquier otra; ni importa mucho si estudió o si nació aquí o morirá aquí: brillan, charolean y hasta mamonean en Monterrey y en todo el Universo. Y aunque no nos quieran, nos ocupan. Y aunque piensen que nuestra luz y calor es seco y cala, la damos con cariño y convicción de que así debe de ser.

Y como dijo un pirata: ahí no más quedó. Los amo, raza! 🤠🐝🥩🔥🍺⛰️🌁

Creo en el Dios de Spinoza: 谢谢 [Gracias] 2021, 欢迎 [bienvenido] 2022!

Dedicado a mi hijo Leonardo. Para que me conozcas mejor y en espera de tiempos mejores. Te amamos toda tu familia de lobos 🐺❤️💛💚

Jacobo Grinberg

Cuando Einstein daba alguna conferencia en las numerosas universidades de USA, la pregunta que le hacían los estudiantes era:

-¿Cree Ud. en Dios?

Y él respondía:
Creo en el Dios de Spinoza.

El que no Había Leído a Spinoza se quedaba en las mismas…

Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés Descartes

Este es el Dios o Naturaleza de Spinoza:

Dios hubiera dicho:
«Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.
Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.
Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las
playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.

El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito…
¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te crítico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias… de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad?
¿Qué clase de dios puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.

Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste? ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Qué aprendiste?…

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han
enseñado acerca de mí.

Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas.

¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?

No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti».

Baruch de Spinoza. Interpretado por 我是 Steppenwolf.

Pesado y sin título

Más que irme, prefiero quedarme parado ahí.

No es que no tenga a dónde ir, pero ¿adónde voy? No es que crea que haga las cosas mal, pero ¿qué hice bien? Como cualquier ser apasionado entenderá, lo das todo, todo cuanto puedes; pasa el tiempo y todo es florecer. Quizá me faltó agua. Seguro fue eso. El jardinero cojo, chorreando el poca agua que tiene entre su flor y el camino; se marchita. Cual samurái que falla, quisiera terminar todo dentro de mí, sucedáneo de la victoria y la felicidad. Y no sería por dignidad, sino por vergüenza, buscando la no-existencia de lo que en realidad será mi existencia con la pesada sombra de mis carencias, con la amargura que dejo en sus pétalos marchitos, sedientos de mí, sabiéndome incapaz de volverle el frondoso rosal que aspiraba a ser.

No tiene espinas, pero sus reclamos, sus necesidades, fueron los callos diarios, la esperanza semanal. Y claro que vale la pena sangrarte por acariciarla, pero mis torpes intentos estremecían sus raíces, la encogían de miedo a que le lastimara como el férreo viento que la rasga, como aún más torpes manos del pasado, queriéndola arrancar… Justo eso no quería ni quiero ser, desde que le vi; y al parecer, en algo parecido me volví.

Ya que estoy parado aquí, quisiera regarle con el agua de mi propio cuerpo, aunque me acabe yo mismo y me integre a la tierra, pero sería su abono, y no su abandono; ¿por qué tanta mezquindad en sus reclamos, por qué tanta debilidad en mis oídos? Es difícil amarte, flor de fuego, flor de volcán…

Te extraño sin saber cómo, pero como siempre, ante la incógnita del corazón ante mis ojos, la respuesta tú eres -diosa oculta-, por eso tu necesidad es mi delirio de muerte, porque nunca termina, porque soy sólo ceniza cuando querías el cigarro entero, soy la fotografía del paisaje, soy el ensayo, el etéreo, el ideal. Y cuando estoy en toda dimensión, cuando soy toda mi persona, ambos fieras, es casi inevitable que no nos encajemos los colmillos mutuamente: yo sólo quería jugar, y tú, imponerte; cuando no era suficiente la caza, me daba miedo entrar a tu sabana, sabiendo que para el rey todo no es suficiente. Cuando me seduces en tu forma y movimiento, sabes que como perro callejero me pongo, pero como perro callejero me quedo, sin volver a los inviernos amplios; bajo tu melena de rojizo calor no importa qué soy, siempre y cuando no me veas, mis pocas carnes te generan más hambre; ahí donde mis garras se vuelven pulgares y tus bigotes en pecas blancas sobre el rojo botón lleno de rocío, donde abres tus ramas, esperándome como el sol y decepcionándote como si fuese sólo una luz de luciérnaga lo que logro alumbrarte… Mis espinas me afirman lo poco que soy otra vez, sin rozar tus cimas ocultas bajo tus cimas visibles, exploradas, medidas, probadas, cultivadas mil veces y cada vez mejor; nada que ver con el gris que te robé por tu color interior.

Entiende mis aullidos, el desear no ser tan amado y querer morirme ante la posibilidad; el saber que mi distancia no es amor, y aunque es necesario, el amor es el que realmente me alimenta, el que me levanta, la anestesia que me hacía olvidar lo difícil que era conseguirte agua, o una buena presa.

Los reyes no perdonan. Los perros nunca olvidan… Espero que ambos jamás dejen de amar, y toparse aunque se repudien. Abajo las caretas. Hastaluegos infinitos.

Filosofía

Vacío. Unidad dualizada. La plasticidad de las reacciones y las circunstancias. El poder de las palabras. Vivir, estudiar y ser tus ideas, así como aprehender y desaprehender sin prejuicios nuevas realidades útiles para in-formarte.

void

Esto es fácil: todo al final, sin excepción, está vacío. Todo es como un cascarón, y deja de estar vacío al momento en que le dás significado en ti, es ahí que desde el vacío, viene todo; y ese espacio, físico u ontológico/psicológico, adquiere ese algo que lo hace significante; y en eso reside lo milagroso, lo creativo y lo más divino, lo más bello y a la vez cotidiano. Si después de todo, se acaba, sabes qué queda: vacío. Al final, tú mismo en todo has llenado vacíos, has enriquecido tu vida, la vida en general y la de otros; y si se pierde, no hay pérdida. Desde un principio, siempre estuvo vacío. La riqueza está, aunque ahí ya no esté.

La mayor ilusión de este mundo (y lo reaprendí ayer gracias a un gurú) es el de la separación. Tenemos géneros, polos, elementos, facciones, tonos. Te identificas con uno, con varios quizá. Al parecer la vida nos ofrece una tecnología bastante peculiar y poco estudiada y comprendida, siempre siendo usada tan naturalmente que obviamos su estudio seriamente. Otros han llamado a este artilugio como la fuente de todo mal y sufrimiento en este lugar… A la energía le gusta observarse siempre de una forma diferente; nos repelerá lo contrario, o nos atraerá: son caprichosas las políticas a obedecer al jugar a las mascaradas. Bien, mal; norte, sur, este, oeste; hombre, mujer. Incluso, somos tan variados en nuestras acciones, convicciones, expresiones y vivencias que si usáramos ese conjunto de vibras como una identificación biométrica, serías únic@ en el mundo. Pero la raza se la cree muy en serio en lugar de observar este juego desde fuera de sus máscaras, que ya no saben si son ellos la máscara, o qué demonios son. Todos debajo de nuestra personalidad somos la misma cosa, la misma frágil, abstracta, sensible cosa a la que nuestros ojos ven extrañados, de ver tantas máscaras.

Esto lo he notado, pareciera casi universal a la condición humana, y va algo ligada a lo anterior; es conveniente o desastroso para unos u otros: los sentidos, el raciocinio, la memoria tienen lagunas y no graban, procesan ni exponen datos con total finalidad ni los vuelven inmutables en tu cabeza. Siempre hay una redundancia de realidades en este mundo, y el número es directamente proporcional a la cantidad de humanos que pupulamos por ahí y allá, y te aseguro que como psiconauta, entre tantos mundos, no hay uno igual a otro. Lo sabes. Trata de recordar con detalle lo que hacías y pensabas hace diez años; trata de contar una historia objetivamente, sin exagerar, obviar, olvidar o confundir un detalle. Podrás cada vez esforzarte más, pero ni las máquinas superan eso, tranquil@… Igual y es tan, tan común que esos lapsus, esas distorsiones ya no son tomadas en el marco de error a la hora de las convivencias cotidianas, que a lo mucho fugaz e inconscientemente las reconozcas y las dejes fluir, a ordenarse tal cual a tu libreta interna sin más filtro. Ni en favor ni en contra, si bien se hace lo posible por tender a la exactitud, hablamos que somos personas reales, no ideales.

Las palabras son algo así como el material más fascinante y desconcertante que puedas conocer, manejar, intercambiar, regalar, vender, comprar, inspirar, robar o soportar. Son menos importantes que la menor mota de polvo en el aire, y pueden derrumbar civilizaciones enteras. Son tan ubicuas (y me compadezco y asombro a la vez en el analfabetismo), tan baratas y tan importantes como llaves a otros mundos a los que llamamos personas. Parecen tener reglas estrictas en cuanto a su manejo e interpretación, y son en realidad tan psicóticamente utilizadas; puedes esperar desde una oportunidad de trabajo al abandono, pasando por besos, balazos, cigarros, amigos, un corazón roto, una sonrisa anónima o una jirafa… Un nahual dejó escrito que lo que hay que hacer con ellas, con ese material mágico de las palabras, es nunca tomarlas personalmente, así como ser impecable con ellas (sigue en discusión interna el sentido de impecable; porque siempre puede ser justo lo contrario si se quiere). Tienes esa libertad de decidir si te tomas el veneno de una frase amarga, o sólo la escuchas atentamente; bien manejado eso, lo trasmutas en antídoto.

Y sí, también las palabras están vacías. Lo que importan es lo que de ese vacío tú le enriqueces. Son sólo los vasos donde servimos un trago de nuestra esencia a quien nos escuche. Esa esencia viene de ti, de una fuente; entonces la fuente comparte esa naturaleza. Son lo mismo, y el idioma de las almas son sus expresiones. Lo que piensas, esas palabras que de pronto se vierten en ti y te revelan cosas, pueden ser afines a ti, o tú hacerte afín a ellas: vive tus ideas. Sé tus ideas, pero no dejes que ellas sean tú. Vive intensamente lo que eres, lo que crees y anhelas; examínate, mirá lo que han hecho en ti y a tu alrededor. Sé tú y deja ser. ¿No te funciona? ¿O simplemente no crees más? Colega, la voluntad tiene alas y va donde quiera, gusta y decida.

Hasta siempre.